lunes, 2 de abril de 2012

Apolo y los retrorreflectores láser en la Luna

retrorreflectores láser en la LunaLos tres astronautas que hicieron posible la misión Apolo 11 son sendos activos divulgadores, apasionados defensores de la carrera espacial y ejemplo vivo para las futuras generaciones. Pero no son los únicos participantes en aquella aventura de 1969 que continúan en servicio. Hay otro protagonista que aún no se ha jubilado. Nos referimos al Lunar Laser Rangin Experiment (LLRE), un reflector instalado en la superficie lunar por Armstrong y Aldrin el 21 de julio de 1969 para reflejar emisiones de láser procedentes de la Tierra. Hoy, todavía hay muchos centros de investigación que siguen recibiendo y analizando sus datos.

La función principal de este aparato es recibir radiaciones enviadas desde nuestro planeta y devolverlas a su punto de origen. Conociendo el tiempo que requiere este camino de ida y vuelta se puede determinar con gran precisión la distancia exacta a la que está la Luna y las posibles deformaciones en el terreno experimentadas por la Tierra o por su satélite.
Desde su instalación, el LLRE ha servido para realizar importantes hallazgos. Por ejemplo, se sabe que las mareas oceánicas influyen en la propia órbita lunar alejando al satélite a razón de 3,8 centímetros al año. También se ha descubierto que el aspecto superficial de la Tierra cambia poco a poco y que la atmósfera, las mareas y el núcleo terrestre causan variaciones en la longitud de los días: en concreto, éstos duran una milésima de segundo más cada año.

El LLRE es un aparato que no requiere ningún suministro de energía para funcionar por lo que puede seguir utilizándose indefinidamente mientras los científicos lo consideren oportuno o hasta que una nueva tecnología más avanzada sea enviada a la Luna.

Mas allá de esta curiosa e interesante noticia hay que decir, la innegable presencia de los retrorreflectores láser en la superficie lunar (Los Apolo 14 y 15 también instalaron otros) ha sido utilizada como un argumento para refutar las afirmaciones de que los alunizajes Apolo eran falsos.

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